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miércoles, 25 de julio de 2018

ECLIPSE LUNAR. 27 DE JULIO 2018



Eclipse total de Luna

27/28 de julio de 2018



Se acerca la cita astronómica más importante del año. En apenas unos días, la mitad del mundo tendrá la oportunidad de presenciar el eclipse de luna total más largo de todo el siglo XXI. Durante casi dos horas, el satélite se teñirá de un color rojo intenso, dando lugar a un momento astronómicamente mágico en nuestro planeta. Normalmente la luna llena de julio también se conoce como “luna de sangre”, pero este año será más especial que nunca.

La noche del 27 al 28 de julio, una serie de coincidencias astronómicas darán lugar al eclipse lunar más largo de todo el siglo veintiuno. Es decir, que solamente cuando tus nietos sean mayores verán algo parecido.  




Se trata de un fenómeno que, por un lado, se producirá por el paso de la luna por la sombra de nuestro planeta, que se proyecta detrás del Sol. Por otro, la luna pasará casi exactamente por el centro de la sombra, lo que hará que tarde más en recorrerla. Pero es que además hay un tercer ingrediente importantísimo: ese mismo día el satélite estará en el apogeo, es decir, en el punto más alejado de la Tierra en su órbita. Eso significa que añadirá tiempo al paso del satélite porque tiene más sombra que recorrer.
Estos ingredientes (el paso de la luna por el centro y el apogeo) darán como resultado el eclipse lunar total muy largo, con una duración de 1 hora y 43 minutos. Y aún hay más: antes de él y después también se producirán dos eclipses parciales, lo que añadirá por delante y por detrás en torno a una hora y cinco minutos de ensombrecimiento parcial. En total: la luna tardará alrededor de 4 horas (justamente 3 horas y 55 minutos) en recorrer la zona sombría de la Tierra.


El eclipse total de Luna del 27 de julio de 2018 será visible a simple vista. En España, el eclipse empieza antes de que salga la Luna. Por eso, y para no perderte la fase de totalidad, busca a nuestro satélite en cuanto ésta empiece a salir por el Este. Ese momento coincide con el momento en que el Sol se pone por el Oeste, pues la Luna está en su fase llena. Elige un lugar desde el que puedas ver el horizonte sin obstáculos, o un lugar algo elevado, para poder ver la Luna desde el primer momento en que salga por el horizonte.
La Luna emergerá en buena parte de España totalmente eclipsada, mostrando un tono rojo muy oscuro. Sólo desde las Islas Baleares y la mitad oriental de la península podría ser posible observar la Luna antes del inicio de la fase total.

miércoles, 24 de mayo de 2017

CALOR Y TEMPERATURA


Diferencia entre calor y temperatura



Se acercan los meses cálidos del año y coloquialmente hablamos de calor y de temperatura de forma casi similar. Pero estos términos no son lo mismo.
A veces oímos decir en los meses calurosos de primavera y verano expresiones como: “sube el calor, el calor aprieta, se espera una semana de fuerte calor”. Se emplea el calor como sinónimo de temperaturas altas pero existen diferencias entre ambos. Calor y temperatura son conceptos diferentes y no sinónimos en términos absolutos.
El calor es la energía total del movimiento molecular en una sustancia, mientras temperatura es una medida de la energía molecular media. El calor depende de la velocidad de las partículas, su número, su tamaño y su tipo. La temperatura no depende del tamaño, del número o del tipo. La temperatura de un vaso pequeño de agua puede ser la misma que la temperatura de un cubo de agua, pero el cubo tiene más calor porque tiene más agua y por lo tanto más energía térmica total.
Por ejemplo, si hacemos hervir agua en dos recipientes de diferente tamaño, la temperatura alcanzada es la misma para los dos, 100° C, pero el que tiene más agua posee mayor cantidad de calor.

MISMA TEMPERATURA, PERO DISTINTA CANTIDAD DE CALOR


El calor es lo que hace que la temperatura aumente o disminuya. Si añadimos calor, la temperatura aumenta. Si quitamos calor, la temperatura disminuye.
La temperatura no es energía sino una medida de ella; sin embargo, el calor sí es energía. El calor se mide en el Sistema Internacional de unidades en julio por kilogramo por kelvin (J/kg·K), aunque también se usa con frecuencia la caloría por gramo y por grado centígrado (cal/g·ºC).  La temperatura es una unidad intrínseca del estado térmico de una sustancia, independiente de su tamaño, y se mide en ºC, ºF, ºK, etc...
Se hablará de subida, bajada o de anomalía de temperaturas para la época del año,  pero no se dice o se debe evitar que mañana subirá el calor o que las anomalías de calor son positivas respecto a los valores normales, o los termómetros muestran un alto calor en estos momentos.
En conclusión, temperatura y calor no son términos equivalentes en meteorología, ni se deben intercambiar alegremente en el lenguaje coloquial. Cada uno tiene un lugar  y un sitio claro en el mundo de los términos meteorológicos.




jueves, 23 de febrero de 2017

LLUVIA DE BARRO EN LOS BARRIOS

LLUVIAS DE BARRO O DE “SANGRE”
 
 
¡Ha llovido barro! Esta es la frase más empleada durante el día de hoy. Vehículos, balcones, mobiliario urbano, calles y aceras  están manchados de barrillo tras las cuatro gotas que cayeron anoche (0,1 l/m²). No es la primera vez que sucede, ni tampoco es un fenómeno extraño, pero sí engorroso. Se forman con arena del desierto del Sáhara y va acompañada de calima, ese polvo que también estarás viendo en tus cielos y que no es contaminación.
Dada la proximidad geográfica, el sur de la  Península Ibérica y la  cuenca mediterránea  están más expuestas a las invasiones de arena del desierto o polvo en suspensión. Por tanto, no es de extrañar que sea  un fenómeno meteorológico común en nuestra latitud.
La alta nubosidad anclada en el sur gracias al Levante ha  empezado a dejar lluvias en Los Barrios. No han sido abundantes hasta el momento, pero si le sumamos la presencia del polvo africano en suspensión que durante estos días invade nuestra atmósfera, crean el escenario perfecto para que estos días se den las llamadas lluvias de barro o de sangre.
El viento del sur-este que durante estos días ha soplado tan fuerte, además de acumular muchas nubes, ha traído también gran cantidad de polvo del desierto africano, que deja una visibilidad prácticamente nula. Este polvo sahariano no se manifiesta solamente en episodios de lluvias. En periodos de estabilidad también hace acto de presencia la calima que es el nombre con el que se conoce al polvo en suspensión procedente del Sáhara y que, erróneamente, confundimos con la contaminación ya que la tonalidad del cielo se asemeja al gris de la polución.
 
 
 
Estas lluvias de barro que estamos teniendo, se forman cuando las gotas de agua al caer colisionan a gran velocidad con las partículas de polvo en suspensión,  arrastrándolas hasta la superficie donde se depositan como barro, que se puede apreciar en las aceras de las calles, en las carrocerías de los vehículos y en las hojas de los árboles. Todo se cubre de una fina capa de barrillo que no es más que el polvo africano. A veces,  caen cuatro gotas, como ya sucedió el lunes 20, pero se aprecia más el barro que la escasa precipitación.
 


En ocasiones,  se utiliza el término de “lluvia de sangre” por el tono rojo tan característico que tiene el polvo. Esto no es más que arena del desierto del Sáhara.  Cuando cae tiene un color rojizo y cuando se seca deja una fina capa de polvo, que también puede ser de esa tonalidad.
Hay registros en textos históricos que mencionan la "lluvia de sangre". Se habla de ella en la Ilíada de Homero. El escritor del siglo XII Godofredo de Monmouth, quien popularizó la leyenda del Rey Arturo, también hace referencia a ella.
En la antigüedad se creía que la lluvia era efectivamente sangre y era considerada un mal presagio.
En el siglo XVII con la difusión del método científico, la "lluvia de sangre" empezó a ser explicada por causas más racionales. En el siglo XIX, ya había claridad acerca de las causas reales de este extraño fenómeno.
Esta situación continuará a lo largo del día de hoy y quizás mañana, en el que la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) prevé precipitaciones débiles y dispersas que, al llevar disueltas en el agua polvo en suspensión, dan lugar a estas lluvias de barro. Así que si llueve durante los próximos días y no lo hace de forma abundante volveremos a ver la famosa lluvia de barro o lluvia de sangre. Por eso, si estás pensando lavar el coche es mejor dejarlo para otro día.
 
                  Mapa de concentración de polvo en suspensión para este jueves 23.
 

viernes, 28 de octubre de 2016

CANDILAZOS O ARREBOLES


CUANDO EL CIELO SE TIÑE DE ROJO

Una de las primeras cosas que hacemos cada día es mirar a través de la ventana de casa para contemplar el cielo matutino. Las nubes, si las hay, nos permiten hacer una evaluación rápida del tiempo que podemos esperar a la hora de prepararnos para salir a la calle. Aparte de esto, la salida del sol por el horizonte, lo mismo que la puesta, tiñe a veces la atmósfera de unas tonalidades cálidas (anaranjadas y rojizas) que causan nuestra admiración, especialmente cuando estamos en el campo, la montaña o a la orilla del mar.


 
¿Quién no se ha dejado seducir alguna vez por una puesta de sol? En ocasiones, el cielo parece estar en llamas, iluminado por vivos colores rojizos, amarillos o anaranjados, lo que popularmente en jerga meteorológica recibe el nombre de “candilazo”. Palabra que el diccionario de la Real Academia Española define como “arrebol crepuscular”.
El candilazo o arrebol, es un fenómeno luminoso producido por la refracción y reflexión de la luz solar a través de formaciones nubosas, la cual proyecta múltiples tonalidades rojizas y amarillentas cuando el Sol ilumina un atardecer (o un amanecer) nuboso. Son frecuentes en primavera: cuando las tormentas pierden fuerza, el astro rey ilumina las nubes que quedan en el cielo. Lo hace además con luz rojiza porque entonces el Sol está bajo en el horizonte y la luz tiene que atravesar un tramo mayor de la atmósfera, por lo que la dispersión hace que nos llegue de este color.
Al atardecer, el camino que la luz solar recorre dentro de la atmósfera hasta llegar a nosotros es más largo, por lo que los rebotes sucesivos entre pequeñas gotas de agua y partículas de polvo suspendidas es mayor, hacen que la luz acabe casi totalmente difundida, y que incluso la parte amarilla, aumente. Sólo los rayos rojos, que menos se desvían, siguen un camino casi rectilíneo. De ahí el color rojo o incluso rosa del atardecer, que suele coincidir con días despejados de mayores presiones atmosféricas. Al amanecer, este efecto no es tan pronunciado al haber una menor concentración de polvo en la atmósfera, ya que éste se ha depositado en el suelo durante la noche debido a una mayor humedad por la menor temperatura.
 
Los cielos arrebolados vespertinos, a veces suelen anunciar cambios atmosféricos para las próximas horas. El refranero está plagado de referencias a estos cielos encendidos, considerados por la gente del campo como una señal de cambio de tiempo, por eso en muchos lugares es común oír refranes asociados a este fenómeno: (“Candilazo al atardecer, agua al amanecer”) o su contrario: (“Arreboles al ocaso, a la mañana el cielo raso”).

lunes, 19 de septiembre de 2016

EQUINOCCIO DE OTOÑO


EQUINOCCIO DE OTOÑO 2016
Con la llegada del mes de septiembre, los días de verano están contados, por lo que entraremos en una nueva estación, el otoño. Poco a poco las jornadas se irán acortando y las temperaturas bajarán de forma progresiva, haciendo que guardemos los bañadores y sandalias, para sacar del armario la ropa de abrigo. Precisamente, la llegada de la nueva estación coincide con el equinoccio otoño 2016.
Este cambio de estación se produce porque el Sol se sitúa en paralelo con el ecuador de la Tierra, con dirección al hemisferio sur. Es lo que se conoce como equinoccio de otoño o equinoccio de septiembre. La nueva posición adquirida por el Sol con respecto a la Tierra provoca que los rayos solares incidan en el globo terrestre de manera perpendicular y genere un día con las mismas horas de luz que de oscuridad. De hecho, la palabra equinoccio proviene del término latín «aequinoctium» que significa «noche igual».
Este año 2016, el equinoccio de otoño tendrá lugar el 22 de septiembre a la 14:21 UTC (16:21 hora oficial peninsular). Durará 89 días y 20 horas y la estación acabará el 21 de diciembre con la llegada del invierno.

Ya hemos contado que los días se irán acortando poco a poco. De hecho, el otoño es la época del año en que la longitud del día se acorta más rápido, por lo que cada día el sol se meterá en el horizonte un poco antes y saldrá por la mañana más tarde. Se estima que cada día se pierde una media de tres minutos de luz solar. Esta es una estación de «transición» al invierno, donde las temperaturas rozan sus mínimos. Como consecuencia, los árboles empiezan a perder sus hojas, que cambian del verde intenso veraniego a toda una amplia gama de marrones. Esta caída de las hojas se ve favorecida además por el aumento de la fuerza de los vientos, propiciado por la nueva estación.
Este cambio también supone un trastorno en los seres vivos. Para los insectos, significa que ha comenzado el período de puesta de huevos, los cuales eclosionarán con la llegada del calor de la primavera. Gran parte de las aves inician sus traslados migratorios hacia el sur, buscando temperaturas más cálidas y algunos animales como la ardilla o los osos comienzan a guardar alimentos antes de la llegada del invierno.
Para los seres humanos, ésta es la estación en la que más enfermamos, debido a que nuestro sistema inmunológico se resiente ante el nuevo clima y propicia el contagio de enfermedades y virus como el resfriado o la gripe común. Además, los humanos tendemos a deprimirnos con mayor facilidad, cuando llega esta época del año.
El último domingo de octubre, como es habitual, debemos cambiar la hora. En la madrugada del sábado 29 de octubre al domingo 30, atrasaremos el reloj una hora, de las 03:00 a las 02:00, por lo que dormiremos una hora más. Sin embargo, si te gusta realizar actividades al aire libre por la tarde será un impedimento, porque anochecerá una hora antes.

viernes, 2 de septiembre de 2016

EL LEVANTE EN AGOSTO 2016


AGOSTO DE 2016: UN MES MARCADO POR EL VIENTO DE LEVANTE EN LOS BARRIOS.

Si algo ha caracterizado a este agosto de 2016 que acabamos de finalizar, es el persistente flujo de vientos de levante que nos ha afectado buena parte del mes.
Numerosos medios de comunicación, tanto televisión como  prensa y radio, se han hecho eco de esta contingencia, en términos de rareza o de circunstancia poco común. Pero, a los que nos gusta observar la temperie y contamos ya con muchos años de observación de la misma, no nos extraña tanto, porque sabemos bien que el levante ha estado presente otros años durante el mes de agosto,  tantos días e incluso más, que este año.
Analizando los días que este viento de componente este ha soplado en Los Barrios en los últimos veinte años, durante los meses que forman el verano climatológico (junio, julio y agosto), podemos observar que el Levante sopla una media de 45 días durante estos tres meses.

 
De este periodo de referencia que estamos analizando (1997-2016), destaca sobre todo el año 2013, por ser el que con mayor frecuencia sopló el Levante. Fueron 65 días los que este viento nos acompañó en aquel verano. En el otro extremo, observamos que en el verano de 2003, este viento tuvo una presencia meramente testimonial durante estos   meses veraniegos, ya que sopló solamente durante 15 días.
 Si nos centramos concretamente en el mes de agosto del 2016, podemos decir que la media de este viento para este mes está en 16 días en estos últimos 20 años. Este año fueron 23 días los que sopló levante. Evidentemente, fueron muchos, pero esta cifra no supone ningún récord ya que ha habido otros agostos de “levanteras” como en el 2010, también con 23 días.
Hay que especificar un dato para comprender mejor la supuesta anomalía que ha tenido este viento. Este punto no es otro que la fuerza con la que sopla. No todos los días que ha soplado levante lo ha hecho con tanta virulencia. De todos es sabido que un levante flojo, al que conocemos por la comarca como “levantichón”, permite poder ir a la playa y disfrutar de un mar calmado.
En el gráfico de los días de levante en agosto de 2016, se puede observar que de esos veintitrés días que hubo levante en Los Barrios, solo 11 días se pueden considerar como días molestos debido a la fuerza con la que sopló este viento (marcados en rojo). Los demás días el levante (marcados en amarillo), sopló de flojo a moderado y además fue el causante de que las temperaturas fueran algo más agradables, debido a la humedad. Estos episodios con levante fuerte son los culpables de que este agosto de 2016 haya tenido esa mala fama de ventoso.
  
El viento de levante sopla en Los Barrios una media de 167 días al año, siendo el periodo comprendido entre mayo y agosto, el de mayor frecuencia. Este viento es más asiduo en primavera y verano, como consecuencia de las características meteorológicas típicas de esta época, es decir, anticiclón de las Azores situado sobre el Golfo de Vizcaya, dejando bajo su influencia casi toda la Península y las islas Baleares, mientras que hay bajas presiones sobre Marruecos.
Por consiguiente el viento de levante es, a parte iguales,  un viento odiado y/o deseado por muchos, ya que afecta al confort humano, suavizando las temperaturas en verano, y proporcionando a la economía de la zona excelentes beneficios derivados de los deportes acuáticos que requieren su presencia; además de desempeñar un papel clave en el clima de la zona del Estrecho.

sábado, 27 de agosto de 2016

¿QUÉ ES EL TARÓ?


EL TARÓ: La niebla del mar.
 
 
El taró, nombre de origen fenicio, es un tipo de niebla o bruma de apreciable densidad y muy persistente, que se observa localmente desde Málaga a Ceuta. Es típica del mes de agosto y, a diferencia de la niebla costera en otras latitudes, no levanta a medio día.
Esta bruma tan espesa, es una niebla de advección (penetración de una masa de aire frío o cálido en un territorio). Se forma cuando sube una masa de aire cálido procedente del norte de África y entra en contacto con el mar de Alborán. El mar está a una temperatura inferior a los 25 grados, por lo que, la parte baja de ese viento cálido entra en contacto con un aire más frío, que se condensa y forma esa niebla espesa.
En la zona del Estrecho de Gibraltar, estas nieblas muy persistentes y espesas que reducen casi a cero la visibilidad, se conocen como taró o tarol. Es una niebla que nace en el mar con la calma de levante, y va invadiendo la costa en un abrir y cerrar de ojos, para posarse en tierra y levantarse como por encanto. Se forma principalmente durante el verano y a principios del otoño y es provocada por la entrada de vientos secos del sur, que evaporan muy eficazmente el agua de la superficie marina (agua fría de procedencia atlántica). Se presenta en los días de más calor y casi siempre con viento de levante. La nula visibilidad que provoca esta niebla, obliga a los barcos a utilizar sus sirenas, que se convierten así en el aviso de que hay taró.
 
El taró es un fenómeno interesante desde el punto de vista meteorológico, porque refresca el ambiente produciendo un notable descenso de temperatura — de hasta 4° y 5°C — y porque contribuye a sostener la vegetación autóctona de las zonas donde se da.
 
 

martes, 28 de junio de 2016

LLUVIAS DE BARRO


LLUVIAS DE BARRO O “LLUVIAS DE SANGRE”

La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha anunciado que en zonas de la mitad sur peninsular las precipitaciones podrían ir acompañadas de barro, lo que se conoce como lluvias de sangre.
Este fenómeno meteorológico se debe a la mezcla del agua con el polvo en suspensión llegado de África.



 
El hecho de que a este fenómeno se le conozca como lluvia de sangre o de barro hace referencia a la presencia de otro factor más en la atmósfera (no siempre visible): el polvo en suspensión o polvo del desierto. No debemos olvidar que tenemos el Sáhara muy cerca de la Península y la mayor parte de las masas de aire cálido que disparan las temperaturas en verano proceden de esa latitud. Los vientos que las impulsan nos visitan acompañados de polvo del desierto. Este es un fenómeno bastante frecuente en las Islas Canarias con las famosas calimas que generan un ambiente bochornoso y asfixiante, además de escasa visibilidad. Por lo tanto, cuando descargan las tormentas, como las que tienen lugar estos primeros días del verano, la lluvia cae acompañada de barro. Se puede apreciar en las aceras de las calles, en las carrocerías de los vehículos y en las hojas de los árboles. Todo se cubre de una fina capa de barro que no es más que el polvo sahariano.



En ocasiones, se utiliza el término de lluvia de sangre por el tono rojizo tan característico de la arena del desierto y por la capa de polvo que deja cuando cesa la tormenta. A veces, la lluvia no es muy intensa, como sucedió la noche del lunes pasado, pero se aprecia más el barro que la escasa precipitación.
España no es el único país donde se observa este fenómeno, las masas de aire cálido del Sáhara ascienden a latitudes más septentrionales durante el verano y son capaces de regar con lluvias de sangre buena parte de Francia y Reino Unido tras un viaje de más de 3.000 kilómetros.

jueves, 26 de mayo de 2016

HALO SOLAR O LUNAR


¿EN QUÉ CONSISTE EL HALO?
Si alguna vez al mirar al Sol o a la Luna has visto que tiene un círculo a su alrededor similar a un arco iris, enhorabuena, estás viendo un halo, antelia o aro iris. Explicamos a continuación qué es, cómo se forma y su significado.
Es un fenómeno óptico, en forma de anillo, con centro en el Sol o en la Luna. El halo está causado por partículas de hielo en suspensión en la troposfera (capa de la atmósfera  que está en contacto con la superficie de la Tierra) que refractan la luz generando un espectro de colores alrededor de la Luna o el Sol. Este fotometeoro se asocia a la presencia de nubes tipo cirrostratos.
 
La forma más común de halo es un anillo de luz coloreada que rodea el disco del Sol. A veces se distingue un segundo halo causado por la refracción de los cristales de hielo alrededor del halo principal. También se pueden ver imágenes luminosas que se asemejan al disco del Sol; se llaman parahelios o "falsos soles".
Usualmente se ve en lugares fríos como Antártida, Alaska, Groenlandia, norte de Escandinavia, zonas boreales de Rusia, Canadá; aunque también puede ocurrir en otros lugares, si se dan las condiciones atmosféricas adecuadas, como por ejemplo fuera de las áreas polares, en zonas donde se estén desarrollando tormentas o haya mal tiempo, o en zonas templadas cuando el aire atmosférico posea ligeras nubes cristalizadas por el frío (casi siempre nubes del tipo cirrus).
                                                                   Halo solar

En el caso de presenciar un halo solar se debe evitar mirar directamente al Sol debido a la radiación solar general y a su composición de rayos ultravioleta, que traspasan la capa de ozono y que producen daño al tejido ocular (retina, cristalino, etc.) Para ello, se puede emplear algún objeto de forma circular tapando la visión del Sol a fin de dejar a la vista únicamente el círculo de colores que lo rodea, simulando un eclipse.
Un halo de sol o halo de luna por lo general significa que lloverá dentro de 24 horas, porque las nubes cirrostratos que causan estos hermosos halos generalmente están cerca del lugar. Por lo que los halos de sol pueden ser una gran herramienta de diagnóstico para la previsión del tiempo.
 
                                                                       Halo lunar



sábado, 19 de marzo de 2016

EQUINOCCIO DE PRIMAVERA.


EQUINOCCIO DE PRIMAVERA

Está por finalizar el invierno para dar lugar a la primavera. El inicio de la primavera nunca ocurre en la misma fecha, ya que nuestro calendario se ajusta un día cada cuatro años (año bisiesto) para compensar cada ciclo de 365,25 días (duración exacta de la órbita de la Tierra alrededor del sol). Este año en particular la primavera ocurrirá el día 20, a las 05:30 (horario peninsular), el Sol estará directamente sobre el ecuador, y tendremos un día y una noche con prácticamente la misma cantidad de horas a lo largo y ancho del planeta (excepto en los polos). Marcará la llegada de la primavera al hemisferio norte, y la llegada del otoño al hemisferio sur.
El término equinoccio, viene del latín “aequinoctium” (aequus nocte) que significa noche igual. El término primavera proviene de las palabras “prime” y “vera” que significan “el buen tiempo”. Se debe a las agradables temperaturas que predominan en esta época del año. El origen etimológico del término se refiere al “primer verdor”, en referencia a que, en la época primaveral, las plantas reverdecen.
Los equinoccios ocurren dos veces al año: en marzo y septiembre. En el equinoccio de marzo, el Sol ilumina a la Tierra directamente sobre el ecuador, por lo que tanto el día como la noche duran exactamente 12 horas en todo el planeta.
La primavera terminará con el solsticio de verano, en junio en el hemisferio norte y en diciembre en el hemisferio sur. Concretamente este año terminará en España el 20 de junio a las 22:34 horas. Este día la Tierra alcanza su posición más alejada en su órbita alrededor del sol, produciéndose la mayor diferencia del año entre la duración del día y la noche.
La primavera tendrá una duración este año 92 días y 18 horas y según AEMET se prevé una estación con temperaturas más altas en todo el país y precipitaciones inferiores a la media en el sur peninsular.

lunes, 22 de febrero de 2016

POLVO EN SUSPENSIÓN: CALIMA.


POLVO EN SUSPENSIÓN

Durante estos días, concretamente desde el domingo 21 de febrero, hemos observado que cuando mirábamos las sierras que rodean nuestra villa estaban algo grisáceas, con poca visibilidad. Este enturbiamiento del paisaje es debido al polvo en suspensión de origen sahariano que nos invade durante estas jornadas. Según la Agencia Española de Meteorología (Aemet), se trata de una situación "poco frecuente" sobre todo en invierno y no es otra cosa que la entrada de un "flujo de aire con polvo atmosférico en suspensión, procedente de África".
           Polvo en suspensión sobre Los Barrios


Una invasión de polvo en suspensión se produce cuando el viento transporta hasta Canarias o la Península Ibérica grandes cantidades de polvo del desierto del Sáhara enturbiando el aire y reduciendo la visibilidad. Este fenómeno se conoce popularmente como "calima", sin embargo no es lo mismo una cosa que la otra, aunque constantemente se empleen como sinónimos. La calima o calina viene definida como aquel accidente atmosférico que enturbia el aire y suele producirse por vapores de agua. Esa es la idea, que el vapor de agua es el que suele ocasionar la baja visibilidad del aire. En el caso del polvo en suspensión, lo que reduce la visibilidad del aire es la presencia del polvo, que tiene un origen sahariano   y puede producirse en cualquier momento del año aunque suele incidir cuando sopla viento del sur.
Si coincide con un episodio de lluvias o chubascos, el agua se mezcla con ese polvo o arcilla en suspensión y provoca las “lluvias de barro”, que dejan nuestros coches y patios llenos de tierra, como ocurrió recientemente la mañana del domingo 21 de febrero.
Las tormentas de polvo se diferencian de las de arena por el tamaño de las partículas. En el primer caso, es menor de 100 micras (millonésima parte de un metro). Como son tan ligeras, pueden elevarse a una altura de cinco a siete kilómetros y formar una masa de aire caliente que puede llegar a miles de kilómetros de distancia en función de los vientos. Estas nubes de polvo  tienen efectos ambientales positivos  y negativos.
                          
                           Polvo arrastrado desde el Sahara. Foto NASA

Los efectos positivos de las nubes de polvo son:
• Proporcionan nutrientes para los cultivos o zonas boscosas o selváticas.
• El polvo en suspensión bloquea la luz solar sobre el mar o la tierra y evita que el agua se caliente, esto evita que se creen con menor frecuencia tormentas, huracanes o ciclones tropicales.
Las nubes de polvo del Sahara tienen varias consecuencias negativas para el medio ambiente y la salud de quienes las padecen:
• Las nubes de polvo provocan en las personas problemas respiratorios, empeoran la salud de las personas con asma, causa también problemas en los ojos con picores.
• Es posible que arrastre numerosos hongos, bacterias y granos de polen que aumentan las causas de enfermedades.
• Disminuyen la creación de nubes y la humedad del ambiente por lo puede causar sequías.
• Afecta muy negativamente a la contaminación del aire urbano ya que las partículas de polvo evitan que los elementos contaminantes se diluyan.
• Afecta a los transportes aéreos sobre todo por lo que puede ocasionar retrasos o problemas técnicos.
Nube de polvo sobre España y Portugal. Tim Peake/NASA

martes, 2 de febrero de 2016

DIFERENCIA ENTRE ROCÍO Y ESCARCHA


ROCÍO Y ESCARCHA

En noches de cielo despejado, viento flojo o encalmado, y aire algo húmedo, la tierra se enfría por irradiación, y el aire que descansa sobre el suelo se enfría también. Entonces, el vapor de agua contenido en ese aire claro, situado junto a la superficie, se enfría y da lugar a la condensación del vapor en gotitas de agua que aparecen sobre las hojas, césped, paja, etc. Tenemos así el rocío.
La temperatura a la que el vapor (gas) pasa a liquido (gotitas de agua) se denomina «temperatura del punto de rocío». Las gotitas de rocío tienen tamaño uniforme y diámetro inferior a un milímetro. 

Puede ocurrir que el aire, en una noche serena y encalmada, se enfríe notablemente y alcance temperaturas bajo cero; entonces el vapor de agua pasa directamente a cristalitos de hielo y tenemos el fenómeno denominado escarcha. El césped, la paja, los lomos de los surcos, los caballetes de los tejados, etc., aparecen cubiertos de blanco a primeras horas de la mañana; parece como si hubiese nevado, pero nadie lo confunde, pues el cielo estuvo despejado durante toda la noche. Los agricultores llaman en ocasiones a estas escarchas «heladas blancas». 

Hay todavía un tercer proceso, y es que primero se formen gotitas de rocío (temperaturas superiores a los 0°) y que después estas gotitas se hielen (temperaturas por debajo de 0°); es el llamado «rocío blanco». Aquí el vapor (gas) pasa a líquido (gotitas) que después se congelan (hielo). Es un proceso semejante al que provoca la formación del granizo, sólo que este último tiene lugar dentro de las potentes nubes de desarrollo vertical. 

Cuando se forma rocío, el aire -aunque frio- está por encima de los 0° (por ejemplo, 3° a 5° C.); para que se forme escarcha el aire deberá estar por debajo de 0° (de -2° a -4° C.).
EI rocío suele observarse en épocas de equinoccio –primavera y otoño- mientras que la escarcha es un meteoro típico de primavera e invierno. Rocío y escarcha suelen presentarse en terrenos bajos y Ilanos, donde suele haber más humedad. 

En primavera, tras una fuerte escarcha o rocío, a la salida del sol -como el aire está muy transparente- las condensaciones se evaporan muy rápidamente, robando el calor de evaporación de los brotes, hojas y flores y provocando una brusca caída de la temperatura que afecta a estos tiernos órganos vegetales. Son las llamadas heladas de evaporación, tan temidas por los agricultores en umbrales de primavera. Así sentencia el refrán: «La flor de febrero no va al frutero».